Brillaba al sol como una perla.
Cada noche la observaba bailar
y la emoción invadía mi alma.
Ser alado, frágil, suave,
movimientos gráciles...
Colores claros, transparentes,
piel cálida suave, aterciopelada.
Sus movimientos perfectos
se unificaban con las melodías,
y mis ojos bailaban con ella...
Aguardé para poder verla,
nadie imagina lo que sufrí aquella espera.
La ví de espaldas lejos lejos,
mi corazón quería escapar de mi pecho...
A su encuentro...
Toqué su hombro, ansiosa la aguardé.
Aquel bello rostro, esos ojos cristalinos...
Giró suavemente y mi corazón latió aún con mas fuerza.
Latía, latía, latía...
Las horas se detuvieron en un instante eterno,
el viento secó mis ojos, impidiéndome parpadear...
Aquel rostro no era angelical...
Desplegaba furia y ferocidad...
Gestos rígidos,marcados, fruncidos...
En su boca, antes pequeña y sonrosada,
dientes filosos, puntiagudos...
Ni una célula de mi cuerpo podía moverse,
mi cuerpo era de piedra y un escalofrío lo recorrió.
Un grito gélido y letal se escapó de aquella boca,
se abalanzó hacia mi pecho, arrancándome el corazón...
Lo tenía entre sus manos, aún latía el pobrecito...
Le dije: "No nos lastimes, buscamos quererte..."
Me miró... Sentí como sus ojos fríos, profundos,
cual océanos congelados, se clavaron en los míos.
Sus manos dejaron caer mi corazón latente...
Sangre, latidos, tierra.
Cayó y se rompió,
en mil pedazos, se rompió..
Llorando, la miré por última vez,
y los empecé a juntar.
Aquella bailarina rompió mi corazón,
yo lo rearmé, pieza a pieza.
Pero falta que alguien lo haga latir de nuevo...
Cada noche la observaba bailar
y la emoción invadía mi alma.
Ser alado, frágil, suave,
movimientos gráciles...
Colores claros, transparentes,
piel cálida suave, aterciopelada.
Sus movimientos perfectos
se unificaban con las melodías,
y mis ojos bailaban con ella...
Aguardé para poder verla,
nadie imagina lo que sufrí aquella espera.
La ví de espaldas lejos lejos,
mi corazón quería escapar de mi pecho...
A su encuentro...
Toqué su hombro, ansiosa la aguardé.
Aquel bello rostro, esos ojos cristalinos...
Giró suavemente y mi corazón latió aún con mas fuerza.
Latía, latía, latía...
Las horas se detuvieron en un instante eterno,
el viento secó mis ojos, impidiéndome parpadear...
Aquel rostro no era angelical...
Desplegaba furia y ferocidad...
Gestos rígidos,marcados, fruncidos...
En su boca, antes pequeña y sonrosada,
dientes filosos, puntiagudos...
Ni una célula de mi cuerpo podía moverse,
mi cuerpo era de piedra y un escalofrío lo recorrió.
Un grito gélido y letal se escapó de aquella boca,
se abalanzó hacia mi pecho, arrancándome el corazón...
Lo tenía entre sus manos, aún latía el pobrecito...
Le dije: "No nos lastimes, buscamos quererte..."
Me miró... Sentí como sus ojos fríos, profundos,
cual océanos congelados, se clavaron en los míos.
Sus manos dejaron caer mi corazón latente...
Sangre, latidos, tierra.
Cayó y se rompió,
en mil pedazos, se rompió..
Llorando, la miré por última vez,
y los empecé a juntar.
Aquella bailarina rompió mi corazón,
yo lo rearmé, pieza a pieza.
Pero falta que alguien lo haga latir de nuevo...

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