Dejar salir el humo para que entre aire nuevo...
Fresco y limpio, suave y rozagante.
Confiando en el destino, siempre.
El sabía cuando avanzar y cuando interponerse.
Las cosas ocurren y no, siempre por algo.
Mis energías estaban enfocadas a un tren que nunca llegaría...
Y aunque parecías un campo florido,
fresco y dulce,
no eras mas que un desierto.
Hoy destierro ese desierto de mi vida,
abro mi ventana para que entre el sol,
la luna y las estrellas y llenen de luz mi habitación...
Mi camino no me llevaba a vos,
sigo recorriéndolo sola y a pie,
confiando en el destino y con mi bolsillo
lleno de esperanzas, siempre...
Mis besos nunca fueron y nunca serán para vos.
Hoy siento un alivio porque no los merecías.
Que tengas buena vida niña musical,
se que nunca leerás esto pero igual te lo dedico.




